Santa Teresa de Ávila

Santa Teresa de Ávila
Santa Teresa de Ávila

Teresa de Cepeda y Ahumada, mejor conocida con el nombre de Teresa de Ávila, ejerció una gran influencia en el desarrollo de la Orden Carmelita y su espiritualidad. En 1535, a la edad de 20 años, se unió a las monjas Carmelitas del convento de la Encarnación en Ávila, España.

A los 39 años de edad, influenciada por su inclinación natural por llevar una vida más simple, así como por el estudio y lectura de las Confesiones de San Agustín, experimentó una relación más cercana y personal con Dios. En 1562, abrió el convento de San José en Ávila con la intención de acoger a tan sólo 13 monjas y de imitar estrechamente la vida de aquellos primeros ermitaños del Monte Carmelo. Más tarde, fundó 14 de estos conventos reformados.

Para Teresa de Ávila, las comunidades Carmelitas no deberían estar sujetas a divisiones, jerarquías o privilegios especiales. “Todos deben ser amigos, todos deben ser amados, todos deben ser queridos, todos deben ser ayudados,” escribió.